Lo mejor se ser Detective Privado es que te permite ser rastrero e hijo de puta con las mínimas repercusiones morales. Siempre tienes la manida excusa que tanto nos gusta en la profesión: "Es mi trabajo". Valiente mierda. Ningún trabajo te otorga el derecho de comportarte como un lobo. Como un lobo para el hombre, en el sentido de Plauto o Hobbes, pues es sabida la nobleza del Canis Lupus.
Aquella tarde de enero el frío calaba los huesos. Me aposté en el parque, junto a un árbol, como un malhec
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