A tu cerebro reptil no le interesa tu felicidad, no le interesa tu familia, le interesa la sobrevivencia y en el momento en que estás estresado, esta formación cerebral interpreta cualquier detalle como algo amenazante para la sobrevivencia, aunque claramente no lo es. El reptil infectó tu familia también, e igual que en tu empresa, te va a costar mucho trabajo sanar el ambiente que creó el reptil. Se generó una pandemia de activación de cerebros reptiles y la tienes en tu casa.
Desafortunadamente, nadie te prepara para estos momentos de la vida real, pero estos momentos son fundamentales porque a largo plazo te inducen enfermedad, y cualquier enfermedad cambia el curso de tu vida. A veces se puede curar, otras veces, si expusiste a tu cuerpo, a tu empresa o a tu familia a este tratamiento demasiado tiempo, no se puede hacer gran cosa.
Perdemos lo esencial en detalles sin importancia. No nos educamos, no nos hacemos mejores, nos aburrimos el uno al otro cada día más y más y más. Hacemos exámenes que no examinan nada y que no llevan a nadie a ningún lado. Hacemos las cosas sin la intención clara de que sea para nuestro crecimiento. Y luego, qué sorpresa, nos enfermamos.
Somos los que desarrollan tres canceres y dos úlceras sin importar la edad. Somos fantásticos, tenemos almas, pero andamos perdidos en enfermedades, en días sin sentido y en agresiones inútiles.
¡Necesitamos una revolución urgente, necesitamos educación para nuestras almas humanas!
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