Recuerdo no hace mucho tiempo, cuando yo aún era un infante, que en este gran Madrid en el que nos tocó vivir, existía una cosa que se llamaba estación.
No me refiero a las estaciones de tren o de autobús sino a las de los periodos de tiempo que duraban tres meses, aproximadamente, y en lis que hacia frío, calor o temperaturas templadas según la ocasión.
Hoy en día eso ha pasado a mejor vida, como tantas cosas que ha traído consigo el calentamiento global. Ya no existe, repito en Madrid, aquello
All rights reserved