La desaparición del ser
¡Duele, pensar duele!
Tenemos el bien
al alcance de la mano
pero lo despreciamos.
Elijemos el camino fácil,
no dudar,
que nos marquen la agenda
─la ignorancia es felicidad─,
la mentira tiene premio,
el egoísmo del aquí y ahora,
pero sin esfuerzo, ni riesgos,
ni responsabilidad
─la culpa nunca es nuestra─;
nos aventuramos
por la calle de la soledad
─la vida del gusano─
menospreciamos a los demás,
los valores morales
ya no pintan nada
en esta sociedad;
preferimos morir,
en la miseria,
pero sin trabajar,
ni pensar,
ni soñar,
ni ser.
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