. “Zena lo miró sonriendo y aplaudió. Screech la imitó mientras una sonrisa radiante iluminaba su diminuto rostro y avanzó unos pasos más, concentrado en lo que hacía para no perder el equilibrio. Cuando alcanzó a Zena, le arrojó los brazos al cuello. Renunciando a la idea de dejarlo en el refugio, la niña decidió […]
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0