Atrás quedan momentos de angustia, ilusiones frustradas, sueños evaporados, respiraciones atenazadas, deseos agotados, esfuerzos inútiles, extenuaciones sin fin. La lúgubre fuerza de un intento perpetuo ahora tiembla debilitada, contando con resignación sus últimos segundos antes de expirar. ¡Cuántas pasiones que se postulaban como únicas, antes de caer en el pozo del rencor de mi corazón herido! ¡Cuántas luchas perdidas buscando alcanzar metas que se alejaban a cada paso avanzado! Aquellas obli
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