Besé tu boca, una noche de algún mes, de algún día, la besé.
Toqué tu interior con mi lengua.
Te toqué el paladar y sentí tu lengua explorando mi boca.
Besé tus labios, les pasé mi lengua por ellos, te sentí.
Sentí tu interior.
Un beso lo es todo, como una condena, ¿sabes?
Como una promesa, sí, eso.
Besé tu boca, una noche, una tarde, y en el día también.
Cerraste los ojos y te besé.
Ese beso fue más que muchas cosas, nunca lo dijimos.
Pero fue mucho más.
Porque un beso nos interna en
All rights reserved