Llevaba semanas sin saber nada de Gregory. Me había ido tan enfadada con él sin que tuviese la culpa que quizás había echado por tierra lo que podíamos haber tenido.
Me avergonzaba mi comportamiento de aquel día, y por ese motivo no había ido a verlo. Sabía que le debía una disculpa. Que Murray fuese su amigo no implicaba nada. Le había herido, al menos en su orgullo, de eso estaba segura.
Paseando por la casa, por mi hogar, vi lo mucho que se había esforzado, lo mucho que había trabajad
All rights reserved