Vengo desnuda
esta tarde
porque no sé qué decir. Tal vez prometa algo,
o por fin revele
el secreto.
Nombrar la duda
por ejemplo,
o sumergir mi vejez
en un espejo
para reconocer a la inocente niña.
Algo que justifique
este silencio atroz
lleno de palabras.
Un silencio
que camina embarrándose
en el lodo dorado
de la musa.
(imagen de C.W.Stein recogida en Google)
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