DE CEREZAS Y OTRAS PROMESAS
Dos pares de cerezas como pendientes, las demás explotan con cada beso. El corazón asomado, preparado, listo…¡Ya!
-A ver quién puede escupir los huesos y hacerlos llegar hasta el andén de enfrente.
Ella no llega muy lejos al lanzarlos, no para de hacerme cosquillas de colores con su risa.
Pero entonces aparece una especie de desazón, con hambre agolpada, atropellándolo todo, agitándome en busca de otro sabor, donde no
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0