Me agarré a lo único que tenía a mano. Una pluma y mi soledad. Y me puse a escribir delante de una taza de café que no se acababa nunca. Mientras pasaban días, años,... Y la vida vino a mí. Una sensación incorporada a mi voluntad. Y a partir de formas inconexas, regresé a una … Sigue leyendo En mi soledad
All rights reserved