No avistamos las tinieblas, y nos alcanzaron.
No divisamos bien la tierra, y ahí nos quedamos en agua.
Nos creímos las historias, de viejos fantasmas.
Arrastramos la cubierta, en rocas afiladas,
Y flotamos en maderas, que nos separan en agua.
Descubrimos que era cierto, detrás del horizonte,
no hay más tierra ni misterios, se pierde el norte en nada.
Me hechizaste con tu risa, tan necesitada,
me creí tus fantasías, amor ciencia y magia,
y salté ciego en confianza, para encontrarte en nada.
All rights reserved