La joven Catalina tuvo una profecía, lo que la llevó a ser santa. Un ángel le dijo que una era oscura se avecinaba, que Dios se consumiría y que la humanidad sería dejada a su suerte, que los fieles debían luchar para sobrevivir en esa era de oscuridad, siempre en el nombre de Dios. Catalina comunicó lo que sabía, y los increíbles milagros que realizó en vida le dieron credibilidad. Fundó una Orden, la cual se encargaría de proteger a aquellos que eran fieles cuando la noche llegara. Sería la estrella que iluminaría al mundo con el sol ausente. Orden del Resurgimiento, la llamó, puesto que haría resurgir a la humanidad y volvería a traer la prosperidad que se perdería con las catástrofes que azotarían al mundo entero. Era una Orden Militar. Se fundaron algunas sedes alrededor del mundo, sin embargo, no se estuvo a tiempo para prepararse para lo que llegó. Ciudades desaparecieron en el aire, el agua se contaminó, miles murieron de hambre, frío, y la radiación mató a muchos otros mas. Países completos quedaron en el olvido, y otros nuevos nacieron, en el medio del océano o entre fronteras olvidadas. Sin embargo, y luego de esto, el vaticano seguía contando con su poderío económico, y Rusia y China tenían posibilidades de levantarse una vez más. Lo lograron, y otros países se anexaron a ellos. Se fundó la Federación, que consta de distintos países, o trozos de ellos, que funcionan como un sólo país. La Orden protege sus fronteras de los que quedaron afuera, de los que sobrevivieron y crearon sus nuevos países y naciones. La prosperidad que había sido prometida, finalmente, llegó. Es el año 2552, y la Federación se prepara para comenzar una campaña expansionista, pero esto podría traer consigo la verdadera oscuridad, el miedo y la desesperación que sólo vienen cuando el sol se oculta.
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