Diana solo conoce el mundo que su padre le ha creado, jamás ha hecho algo alocado en su vida, ama su empresa, pero odia ser parte de ella.
Nunca ha tenido un novio, ni amigos, ni perro que le ladre, no tiene nada más que la convicción de que en un futuro será la dueña de una de las empresas de telefonía más importantes de Colombia, y eso la desanima por completo, ella quiere vivir antes de atar su vida a las responsabilidades.
James es un piloto condecorado, pero su vida es un caos, necesita ayuda y urgente.
Llevan vidas totalmente diferentes, pero que, sin darse cuenta, pueden encajar muy bien.
O puede ser un completo desastre.
¿Y si le llamamos destino?
Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0