Te vas, me voy, nos vamos, huyendo hacia sueños incomprensibles para nuestros padres, cogiendo cincuenta y tres trenes para llenar al destino más lejano que escribimos en el mapa. No hay nada en lo que no crea cuando te miro a los ojos, cuando observo los grises reflejos que provocan mi alma, cuando sé que … Continúa leyendo Alegrías en las despedidas.
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