"Entre Colores y Fantasías", OMW Home
© Yolanda Quiroz
Voy por mi mundo de colores
haciendo maravillas,
ya tengo el control
del amor y la alegría.
En un semáforo cualquiera
de no sé cual esquina
voy hacer una izquierda
rumbo a una de mis fantasías.
Y es que por ahí me espera
el hombre de mi vida,
espíritu inspirador
de todas mis poesías.
No desesperes amor
voy retrasada, estuve perdida
pero sé que llegaré justo a tiempo
para colorear nuestros días.
© Yolanda Quiroz
Derechos Reservados de Autor
Foto: Yolanda Quiroz
Orlando, Florida USA
Octubre 18, 2017
OMW Home
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
IMPRESIONES DE YOLANDA QUIROZ- 2 ARTICULOS
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Muy buenos días amigos. Les deseo un hermoso dia y espero en Dios que puedan aprovecharlo y vivirlo al máximo ya que no sabemos cuándo vamos a partir. Algo que bien he aprendido es que ToDoS cometemos errores, eso es normal, pero reconocerlos y hacer algo para solucionarlos es de SaBioS y VaLiEnTeS. Creo que casi todos hemos escuchado eso y/o lo sabemos, pero casi nunca lo ponemos en práctica; más bien cometemos el doble error de justificar nuestros errores o hacer caso omiso de el. Cuando hacemos esto no solo nos engañamos a nosotros mismos sino que a la vez estamos frenando, retrocediendo, estancando el propósito, la finalidad y razón principal por la cual cometemos esos errores que es aprender y crecer para ser mejores seres humanos; para superarnos en nuestra vida profesional, para aprender nuevas cosas, descubir nuevos mundos sin movernos de donde estamos, nuevas personas en los mismos cuerpos y sobre todo lo más importante; aprender a conocernos a nosotros mismos. No podemos seguir aleteando en los mismos errores una y otra vez sin movernos para ningún lado; repitiendo la misma escena con nuevos personajes en diferentes locaciones. Ya es hora de madurar un poco más y con sabiduría reconocer nuestros errores para luego sacar hasta de donde no tenemos para ser lo suficientemente valiente y hacer lo que esté a nuestro alcance para solucionarlo. Y que bien se siente después...eso es sentirse vivo y vivir. Carpe Diem.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
"Café de Mis Sueños"
Que maravilloso es despertar con el rico aroma de un café recién colado de sueños para luego endulzarlo de esperanzas.
Café de mis Sueños que sorbo a sorbo va calentando de ilusiones mi cuerpo hasta dejarme con la plena satisfacción de que muy pronto se harán realidad.
© IMPRESIONES de Yolanda Quiroz
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Dios nos colma de miles de bendiciones a diario. ¿Cuántos de nosotros dejamos pasar por alto esas BeNdiCioNeS sin ni siquiera darnos cuenta? Hacemos caso omiso a la mayoría de ellas, para no decir a todas. Ya es hora de abrir los ojos.
Vivimos en una búsqueda constante de cosas y muchas veces no miramos a nuestro alrededor, no nos detenemos a analizar que lo que tenemos a nuestro lado es hasta mucho mejor y más valioso de que lo pretendemos buscar y así, de esa manera...se nos va el tiempo y la vida; hasta que un día se nos cae la venda de los ojos y es ahí, en ese preciso momento que aprendemos a valorarlo...pero, en la mayoría de los casos ya es muy tarde porque ya lo hemos perdido, se ha gastado, marchado, marchitado y en los peores casos, se ha muerto.
¿Por que ocurre ésto? Primeramente porque no nos ha costado ningún esfuerzo, tiempo o dinero el adquirirlas. Son bendiciones de Dios, ya sean materiales, sentimentales o espirituales que nos llegan a veces sin merecerlas y aún así somos tan ignorantes como para no verlas, rechazarlas o pensar que no nos pertenecen. Dios es el gran proveedor, el nos da todo lo que necesitamos para ser felices, más bien...el ya nos dió todo lo que necesitamos para ser felices, solo tenemos que abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor...la naturaleza, nuestra familia, nuestra pareja, exploremos nuestros talentos, descubramos nuestro verdadero interior...de ahí emana la verdadera felicidad. Tengamos por seguro que si Dios no nos concede eso que tanto anhelamos es porque no nos conviene y a la larga nos traerá infelicidad. No es que dejemos de soñar o de luchar por eso que tanto queremos; si está para nosotros, nos llegará; simplemente, es que no nos mortifiquemos por eso y exploremos a nuestro alrededor para sacarle provecho a lo que nuestro Señor ya nos ha dado, que lo apreciemos y desde luego, se lo agradezcamos antes que sea demasiado tarde.
Su siempre amiga,
Yolanda Quiroz
Creative Commons Attribution 4.0