A veces el silencio se llena de miradas
de atardeceres ominosos
de pájaros negros
y de pronto nos encontramos en medio del bosque
mientras la noche se prepara
y las estrellas aparecen cada tanto
en mitad de la fronda.
A veces el silencio.
Lleno de púas,
es el puerco espín del tiempo, la última garúa de los dionosaurios, el metrónomo de la música de las constelaciones. Cuando me miras, el silencio es un saco infinito que recibe miradas, ojos, entrecejos, que recibe emociones, susurros, cegueras
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