No es lo mismo. A cualquiera se le alcanza. En ocasiones el sabio actúa de manera que muchos calificarían de «poco inteligente» y quien dispone de una extraordinaria inteligencia no siempre adopta las decisiones más sabias. Así pues, no es raro que en los momentos difíciles y en idéntica situación, tanto el uno como el otro, tomen determinaciones, si no opuestas, muy dispares. Esto se debe principalmente, a mi entender, a que ambas inteligencias —la del sabio, obviamente, también lo es, y en gra
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