EL CASTILLO DE NAZAR.
En las brumas de los Cárpatos rumanos, oculto entre bosques impenetrables, el Castillo de Nazar se erige como un enigma de piedra y sombras. Su promesa es tentadora: un refugio para desaparecer del mundo, un edén donde los traumas del pasado se disuelven entre muros medievales y rituales de renacimiento. Pero tras su fachada de santuario, el castillo esconde un secreto milenario: no es un lugar, sino un ente vivo, un depredador ancestral que se alimenta de las vidas que atrapa.
La historia comienza con Leonardo Cázares, un arquitecto mexicano condenado por un cáncer terminal, quien acepta la oferta de Sade, una mujer enigmática de aura casi divina, para unirse a los aislados: un grupo de fugitivos del mundo real que han pagado fortunas por borrar sus identidades y vivir bajo la protección del castillo. Allí, Leonardo conoce a personajes tan rotos como fascinantes, que son conocidos como los aislados, personas comunes que desearon iniciar una nueva vida usando el ‘escape nocturno’.
Guiados por Milan y Jack —guardianes de mirada gélida y fuerza sobrehumana—, los aislados descubren las reglas del lugar: nadie envejece, nadie enferma, nadie abandona el castillo. Las mañanas transcurren entre jardines idílicos y sesiones de meditación dirigidas por Sade, cuyo canto en la capilla —acompañado por melodías de instrumentos no humanos— parece sanar sus almas. Pero las noches revelan otro rostro del castillo: pasillos que se recomponen como venas, susurros en las paredes, y la inquietante ausencia de un cementerio.
La trama estalla cuando Leonardo junto con otra aislada de nombre Yumiko descubren una biblioteca oculta en las catacumbas del Castillo, repleta de documentos que exponen conexiones ocultas entre los aislados: contratos manipulados, fotografías de encuentros previos, además de manuscritos alquímicos, el famoso Rolls-Royce nazi, también hallan la copa de cobre patinado que Sade usó en sus rituales de iniciación con algunos de los aislados: el Grial mismo, fuente de la inmortalidad del castillo y la razón de su hambre.
Las revelaciones desatan una rebelión. Los aislados se enfrentan a Sade, Milan y Jack, quienes han sido por años custodios del Castillo:
- Sade, en la novela es la representación del papel de Jesucristo.
- Milan, fue la investigadora líder que creó el COVID.
- Jack, en la novela está inspirado en la persona de Jacobo Grinberg, investigado mexicano, a quien se le atribuye posiblemente el descubrimiento de la matrix.
- Elías, el más ancestral guardián del Castillo. Representa en la novela la figura de Dios Padre.
- El Castillo de Nazar, un personaje en sí, es la representación del cielo cristiano.
En un clímax gótico, los aislados son capturados y llevados a un bosque neblinoso para ser ahorcados. Pero la aparición de Elias —espectro templario de armadura corroída y el Grial en mano— cambia el juego, dando un giro a la historia.
El desenlace es una danza de sacrificios y traiciones. Sade, consumida por la culpa, se ofrece como último sacrificio al castillo para liberar a los aislados. Es un sacrificio por amor a sus prójimos, en el que es sangrientamente crucificada por Elías frente a los ojos aterrorizados de todos en el Castillo, pero resucita. Y, al resucitar al tercer día, Sade menstruó.
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