Cuando los zombis llegaron a España, nadie se sorprendió demasiado: total, ya nos estábamos pudriendo por dentro.
Desde un pueblo perdido hasta la última barricada en la Puerta del Sol, un grupo de supervivientes tan variopinto como inútil —matemáticas, moteros filósofos, periodistas sin beca, exprofesores amantes de los sacrificios humanos y niños que entienden más que los adultos— intentan mantener viva una chispa de humanidad... o al menos no morir demasiado mal.
Mientras tanto, los zombis descubren que también tienen derecho a una vida mejor, o por lo menos a protestar con pancartas, y un cacique de manual, se convierte en presidente de Madrid gracias a una horda de votantes putrefactos y obedientes.
Pero el tiempo pasa, los cuerpos se descomponen, y hasta el apocalipsis tiene fecha de caducidad.
Un retrato feroz y cómico de lo que somos, lo que fuimos, y lo que ni los zombis pudieron aguantar.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0