Dios ha entrado en coma. Me sueña anclado a orillas de la perdición. Ha sido tan pausado mi retorno que apenas he vuelto. No había fondos para una banda de música sorda. Dios dejó muchos mandamientos por revisar. Mientras eternamente espero su despertar, saco brillo al oro del Poder, que besuquea mi ser recién edificado. […]
Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0