En lo bueno y en lo malo,
en la cercanía y en la lejanía
yo te bebí, yo te sentí, te sufrí
cada vez que navegaba
por los senderos de tu cuerpo,
cada vez que estabas en mí.
Tigre y paloma fuí
en aquellas noches
en las que la luna
miraba nuestras almas,
y mi corazón explotaba.
Con impaciencia sorbía
tu alimento. Te sorbía
dejando de ser yo para ser tú.
Ahora no me dejes,
no te alejes, no te vayas
sin darme explicación,
que atormenta la desesperación,
y me llena la locura.
Dame u
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