En la inmensa ciudad de Nueva York la prosperidad reinaba para los habitantes...O eso era lo que creían, pues como bien decía el dicho, la vista podía darte parte del mensaje, pero no todos los datos. ¿Entiendes a qué me refiero, verdad?. Exacto. Muertes, dolor, sangre y agonía, ocultada por individuos que se dedicaban a hacer el mal en el día a día. Nadie tenía escapatoria, teniendo a seres de la injusticia cobrando vida propia. Pero nadie lo veía, pues nada era lo que parecía. Y eso era lo que se aplicaba a dicha ciudad, la cual junto al mundo entero, sufriría una horrible catástrofe si nadie llegase a percatarse de ello.
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