Como agua por los dedos, así ha pasado la primera infancia.
Como agua por los dedos, agua de vida, agua que nutre.
Como estrella fugaz, así ha pasado su infancia,
luz en la noche oscura, rayos de esperanza.
Como brisa de verano ha pasado la primera infancia,
viento calentito que arropa y arrulla.
Y aquí sigo, cada noche cuento en mano, mano en mano, caricia en cáritas ya
dormidas, beso de las buenas noches, acompañando sus sueños, consolando
pesadillas.
Y veo sus fotos y no me lo creo: ¡por favor ya no crezcan!, no estoy lista para
este duelo…
Como agua por los dedos ha pasado la primera infancia y ya las lágrimas no
pesan tanto ni las noches en vela ni los reclamos ni el miedo de hacerlo mal.
Porque el amor todo lo cura, todo sana y no hay amor más grande que el que
siento por vosotros.
All rights reserved