Ay señor Garabato, esta noche estuve pensando en usted. Sí, aun sigue esa maldita tormenta, y esta vez me cogió dentro del coche con mi piloto, con ese personaje del cual le hablé.
¡¡Dios!!
Esta noche han pasado algunas cosas que no podré olvidar en la vida. Es verdad eso que dicen de que una imagen vale más que mil palabras.
Mi imagen ha sido tan impactante, tan penetrante... uf ¿Me perdonará usted por no escribirle hoy mucho, verdad?
Es que mi mente anda algo abotargada, y yo estoy algo bloque
GNU General Public License 3.0