No es poesía, solo es un corazón roto tratando de volver a(r)marse.
La pérdida del amor más puro, del amor más visceral y del amor propio.
Vas a encontrar heridas en plena sutura, otras cicatrizando. También hay despedidas y vida en todas sus fases, con todas las subidas, bajadas y giros que el propio dolor va a marcar. Porque sanar no es lineal y sanar es un proceso en el que verse desde todos los ángulos al mismo tiempo.
Acompáñame en este diario de la mano, no me sueltes, yo no pienso hacerlo.
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