A veces hay que adentrarse en la oscuridad para poder ver la luz que siempre ha estado ahí. En esta historia se cuenta en primera persona el paso por el psiquiátrico de un joven que, estando perdido, logra encontrar el camino hacia el equilibrio, el bienestar y el amor propio.
Este canto a la vida es un recordatorio de lo hermosa que es la vida y lo llena llena de regalos que está, a pesar de que muchos dejemos de darnos cuenta de ello en algunas etapas de la vida.
Pase lo que pase, siempre hay esperanza.
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