Vida de Piedra surge de la idea que tienen hijos y nietos de nuestra infancia. Por eso cuando asoman las preguntas “En tu época había…” televisión, celulares, etc.
Con este libro intentaremos no sólo refrescar, revivir, recordar nuestra niñez con cosas graciosas, tiernas que nos ayudaron a crecer y educarnos para cuando fuéramos padres responsables de una familia, cosas que ellos actualmente desconocen.
Los jóvenes y niños creen que en nuestra “época” de niñez nos aburríamos, considerando que ese concepto lo tienen incorporado debido a la virtualidad y a la carrera que los padres se arrojan por cubrir todo lo material, olvidándose que los demás habitantes de la casa son su familia y hay que dedicarles tiempo de calidad. En ese tiempo de calidad hay que compartir, consolidar la familia, educar…
Es la carrera sobre quien posee más, quién vacacionó más tiempo o más lejos, quién salió o se compró…
Viene la comparación obligada que en nuestra infancia, recibíamos atención de los adultos, jugábamos y compartíamos con los niños, estudiábamos, si bien no había conocimiento de los Derechos Humanos y Derechos de los niños y los adolescentes. Los familiares nos educaban a su manera, sí hubo abusos (porque los padres consideraban que era mejor una buena paliza que un hijo entre rejas) pero nunca nos lanzamos al libertinaje, como sucede ahora.
Los niños comíamos lo que nos daban, nos vestían, estudiábamos, respetábamos a los mayores, no éramos mal educados, no elegíamos no existía esa opción. Fuimos felices con cosas sencillas, con cosas simples.
He aquí las historias de diferentes autores, países y edades. Ésta es nuestra forma de contarles que no todo tiempo pasado fue mejor…pero rescaten lo que les puede servir para mejorar como personas.
Ustedes alguna vez crecerán y harán lo que puedan con y por sus hijos, esto es lo que decidimos dejarles como historia de nuestra época vivida inocente, sin tantas preocupaciones y con gente real presente en nuestras vidas.
Los años pasan y todo va cambiando, no es lo mismo decir hace 40, 30, 20 o 10 años atrás. Si bien creemos que las generaciones nacidas en los años 1960 , 1970 y 1980 fueron las últimas que han recibido atención de los mayores, educación en valores y razonamiento para enfrentarnos a diversas situaciones y ser independientes desde jóvenes.
Hoy, nuestros hijos y nietos piensan que no nos divertíamos, que nos aburríamos (ése era un término desconocido para nosotros). ¡Cuán equivocados están! Pasábamos tiempo de calidad con la familia, las amistades, los juegos, los programas de televisión, para todo había horarios y sobrevivimos. Estudiábamos. ¡Leíamos libros! Crecimos y nos convertimos en adultos responsables, somos profesionales y aun así mantenemos lazos y códigos que ustedes no tienen.
Supongo que las nuevas generaciones pensarán dentro de sí…” no puede haber sido mejor que ahora”, a lo que respondemos probablemente mejor no, diferente sí.
Utilicen nuestras experiencias para mejorar sus saberes actuales. Y traten de imitar juegos y situaciones para adquirir experiencias de vida vivida sanamente.
No salten etapas, la vida se vive una sola vez...
Mirta Liliana Ramírez
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