Para Samara no ha sido nada fácil ser madre soltera en un pueblo donde son chapados a la antigua. Donde todos la miran por encima del hombro, como si ella fuera menos que ellos. Lo mejor que le ha pasado es su hija, y que al fin, podrá tener su propia dulcería, y abrirá las próximas navidades.
Jack estaba listo para pedirle matrimonio a Samara cuando tuvo que partir. Lo hizo no porque quisiera irse, sino porque Alicia, la madre de la mujer que amaba, le hizo ver que no tenía nada que ofrecerle. Ahora regresó, y está deseando ver que sorpresas le trae Santa estas navidades.
Charlotte a su corta a edad ha advertido como las personas tratan diferente a su mamá, solo por estar soltera. Ella está decidida a cambiar eso, ¿y si esta navidad no pide un regalo para ella, pide uno para su mamá?
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