¿Dije que me gustaba la Navidad? ¿Lo dije? ¿En serio? Bueno, añadiré que sufro de enajenación mental transitoria y me da de vez en cuando, sabréis perdonarme, sobre todo porque además esta enajenación es recurrente, el año que viene por las mismas fechas, si sigo por aquí volveré a proclamar a los cuatro vientos esa pasión navideña para arrepentirme después.
Este año no es que nada se haya salido de guión, las cenas, comidas y reuniones han transcurrido como siempre, sin sorpresas, ya estoy hab
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