Cuando pienso en algo en concreto esa idea me lleva a otra y esa otra a una tercera y la tercera a una cuarta y así sigue el círculo hasta que pienso, ¿cómo he llegado a este pensamiento?
La mente divaga, por muchos y diferentes caminos, cada uno con diferente final. Y no es algo que me extrañe, es algo que, simplemente, me fascina. Porque al pensar en ese pequeño cachorro de perro que vi el otro día paseando por las decoradas calles de la ciudad acabo en un cruce de pensamientos e ideas que, a
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