SOLEDAD ENTRE PALOS
Recuerdo aquel disparo, y no porque yo chutara sino porque yo era el que la paraba, era portero.
Siempre elegía jugar entre dos mochilas, dos piedras, dos montones de ropa o incluso entre dos patas de un banco.
Sufro solo, rio solo, celebro solo, lloro solo y solo lucho con mi único enemigo, el balón.
A mí solo me abrazan cuando gano el duelo del penalti, pero...soy feliz así.
Sé que siempre dirán que si soy el mejor del partido será porque mi equipo es muy malo, p
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