Siempre me han parecido un tanto presuntuosas las personas que escriben libros de autoayuda, pero también es cierto que un padre, un hermano, una buena amistad, tu médico, tendrán la sana y ancestral costumbre de darte consejos, de tratar de inmiscuirse en tu vida con mayor o menor éxito y con una recepción por tu parte de más o menos agrado; unas veces escuchados con atención y agradecimiento; otras, desoídos con la sensación hiriente de meterse en tu intimidad sin tu consentimiento previo. Consejos a veces interesantes, otras, vacíos de significado o sin sentido ni utilidad aparentes, de los cuales puedes tomar nota, incluso procedentes de famosos, famosillos o de personajes completamente desconocidos pero cuya argumentación, su simple opinión u ocurrencia, te han llamado la atención.
Dependiendo del emisor de los consejos, de tu forma de ser o de estar en el momento adecuado o no, atenderás, considerarás, desecharás o tan siquiera te pararás a escuchar.
Otras veces, posiblemente las más importantes de tu vida, ni siquiera esperas consejo alguno puesto que mantienes bajo llave aquello que no te atreves o no sabes cómo o con quién exteriorizarlo más allá de tu intimidad.
En realidad, este libro es un elemento más en el que alguien trata de darte consejos y opiniones. Puedes escuchar, pasar páginas para ir a lo que a ti te preocupa o concierne más, cerrar el libro e incluso dejarlo olvidado en cualquier estantería
All rights reserved