Trampa mortal
Supe después de dos veces
que algo andaba mal;
fue tender la mano y ser mordido:
demasiado tarde para echarse atrás.
Me ha inyectado su veneno,
no tenía más;
o caer o saltar al vacío:
no hay salida de una trampa tan mortal.
¡Maldición!,
al ver todo aquel papel manchado,
fue pasión
en el sitio más equivocado.
El futuro y el pasado
van perdiéndose en los ecos de un rincón.
Ya mis manos sin sus manos
no saben tocar
y mi cama es un espacio frío
y las sábanas son hojas de metal.
Puesto en medio del hastío,
el miedo es buen final;
que las aguas se vuelvan al río,
que me dejen solo con mi soledad.
¡Maldición!,
al ver todo aquel papel manchado,
fue pasión
en el sitio más equivocado.
El futuro y el pasado
van perdiéndose en los ecos de un rincón.
No hubo más:
poca cosa es sólo un par de encuentros.
De esperar
me sé el ruido de todos los vientos;
sus silbidos en la noche lloran.
Y si estamos los dos juntos
para todos los asuntos,
no llegaré a ser un viejo
y mirarme en un espejo gris
y que falte tu reflejo,
pues antes todo lo dejo:
nada hay que me importe nada
si lo tengo que acabar sin ti.
Sabrás después de dos veces
que algo andaba mal;
extender tu mano y ser mordido:
demasiado tarde para echarte atrás.
Te inyectaré mi veneno,
y no quedará más;
caerás o saltarás al vacío:
no hay salida de una trampa tan mortal.
¡Maldición!,
verás todo ese papel manchado,
tu pasión
en el sitio más equivocado.
Tu futuro y tu pasado
van perdiéndose en los ecos de un rincón.
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