Amanda regresaba a Madrid con el alma rota. Le había entregado su corazón a Tomás y él no lo había querido.
Sentía que la chica que volvía a casa nada tenía que ver con la joven despreocupada que había salido hacia Mallorca, con su mejor amiga, hacía poco; parecía que esos dos meses hubieran durado una vida entera. ¡Qué ilusa había sido! ¿Qué pensaba?, ¿que su historia sería diferente?, ¿que sería tan especial que, un chico cómo él, lo dejaría todo por ella?
Tomás estaba convencido de que dejar marchar a Amanda era lo mejor que podía hacer. A pesar de que aquel verano había sido muy especial para él, se había jurado a sí mismo que nunca se iba a enamorar y no pensaba hacerlo.
¿Qué pasa cuando dos chicas llegan a un hotel para pasar unos días de vacaciones pero una de ellas se enamora tan locamente que no piensa regresar a su casa al final de la semana?
All rights reserved