“Aún escondida entre las sombras lograba oír el alboroto que los niños hacían en la otra mitad del parque en la que sólo daba el sol.
Ugh, ¡Eran tan molestos! Despreciaba sus mentes, tan incompetentes, ingenuas y odiosas.
Yo no deseaba estar en ese parque, mis padres me forzaron a ir, gracias a mi hermana menor.
Pero debo reconocerlo, si no fuera por esa tarde en la que aquel ‘pequeño incidente’ ocurrió, yo no hubiera descubierto esta obsesión que hace que pierda cada parte de la poca cordura que queda en mí...
De todas maneras, ya no puedo agradecértelo, odiosa hermana."
All rights reserved