Perdió la cabeza el abecedario mermado y deambulando aún conserva los pies. Zancada sin cabeza es fracaso tropiezo y patinazo, un continuo padecer. Últimos, en la cola del abecé. Sin caer en que, el mayor tesoro, se escribe con A, no con zeta ni con ce. Amor es la primera palabra que debe aprender el retoño, si no la mama de sus creadores, sin Amor, ira oscuro y a traspiés.
Carmen Silza
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