Después de la lluvia todo ha quedado limpio, hemos renovado nuestro caldero.
En él hemos añadido el agua del cielo junto con unas gotas de aceite esencial de mirra para que nos limpie proteja, unas gotas de aceite esencial de naranja para que atraiga la felicidad a nuestro hogar, y nuestro santo del día, hoy día 5 de junio –San Bonifacio– preside la ofrenda desde el norte.
A la izquierda agua traída del Santuario de Lourdes con unas gotas de ruda para que la protección se una con la demanda.
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