Recuerdos que cuentan historias, es un nombre muy poco común para un libro, pero me quise centrar en los recuerdos, esos recuerdos que tenemos los seres humanos, es una forma de recordar que funciona con la vista, el olor y claro el sabor y así comienza nuestra historia…
Todo comienza en una casa humilde llena de tradiciones, sabores exquisitos, al paladar de cualquier persona, un simple plato, para reunir a la familia hecho con amor, ese sabor el cual te recuerda que estas en casa, el cual te devuelve a tu lugar feliz, a tu niñez donde no tenías que preocuparte por nada, solo tenías que jugar y ser feliz y era solo en esos momentos donde te sentías vivo, aunque sigas vivo ya no tienes esa sensación constante, esa adrenalina corriendo por tus venas sintiendo que te quieres comer el mundo en cuestión de segundos.
Eso es lo que transmite la comida paz, seguridad y solo por unos momentos sientes que todo vuelve hacer como cuando eras un pequeño soñador, que quiera ser miles de profesiones y solo le importaba jugar con sus amigos.
No todos tuvimos una niñez a la que se le puede llamar niñez, algunos ni pudimos disfrutarla, las circunstancias nos hicieron madurar a temprana edad y eso nos convirtió de niños o adolescentes a adultos mentalmente, aunque en momentos desearíamos volver todo atrás y poder vivir nuestras etapas como debió de ser, pero lamentablemente la realidad es otra.
La mayoría de los adultos piensan que nosotros los adolescentes no tenemos problemas, pero si los tenemos y muchos, se puede decir hasta más que ellos mismos, porque en esta edad como bien se sabe es cuando se comienzan a despertar las hormonas, surgen los problemas existenciales, de porque estamos vivos o porque la vida es como es o porque simplemente nos sentimos basura con nuestras acciones o de cómo nos critican y/o juzgan, estos son muchos de los problemas que enfrentamos a diario pero nadie ve eso, ya que son problemas más bien emocionales que económicos como los que sufren los adultos.
Las personas se aterran cuando un adolescente se corta las venas, se asesina, comete homicidio, roba, se prostituye o sale embarazada, pero no se alarman cuando este presenta desánimos, no quiere comer, no tiene amigos o simplemente se aísla del mundo, pero no se imaginan ¿Por qué? lo hacen ya que solo se aterran y juzgan sin averiguar.
Muchos solo buscan algo para distraer los pensamientos, evitar pensar en que son un estorbo y de que están solos, aunque tengan personas al alrededor, porque solos nacimos y siempre cargaremos con ese vacío existencial.
Por ejemplo yo encontré algo que me apasiona hacer y es cocinar, especialmente los postres amo crear con mis manos y que las personas disfruten lo que hago, es la mejor satisfacción que tengo en la vida.
Por eso quiero llevar esta historia a otro nivel juntar tanto mi forma de pensar, de ver las cosas, de ver el mundo con mis vivencias y opiniones para que así quien lea esto se sienta identificado y pueda ver la luz al final del túnel, porque siempre hay una luz, pero a veces nos centramos tanto en la dificultad por la cual estamos pasando que es difícil verla y yo te acompañare a ver esa luz….
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