No toda la nieve está teñida de un blanco inocente, y no toda penumbra es oscura como la noche.
Dicen que los opuestos se atraen pero a veces esa expresión rebasa los límites, o en ocasiones sólo es un simple invento. Lo seguro es que el agua y el aceite no se pueden mezclar, aunque los obligues.
Pero... ¿Qué pasa si estos dos líquidos son los que aceptan unirse? ¿habrá tantas diferencias entre ellos al final?
En todo lo malo, hay un poco de bueno. En todo lo bueno, hay un poco de malo. Y nada es perfecto, ellos se tendrán que dar cuenta.
¿Cómo terminará esto?
Un ángel y un demonio... ¡¿Juntos?!
Quizás no sean tan opuestos después de todo...
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