Cuando una flor se seca ni mil litros de agua pueden devolverle la vida, pensó. El cielo azul. El océano azul. El sol amarillo, o naranja. El mar azul, el cielo azul, el sol como fuese, y una nube negra, pequeña y redonda amenazada con eclipsar el sol de forma ridícula. No era un planeta, […]
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