Mientras tú haces tu vida normal, Julian Assange pasa su quinto día en una cárcel londinense. Nunca he estado en la cárcel, pero cinco días metido en una, particularmente si estás acostumbrado a llevar una vida de muchísima movilidad, no deben ser plato de muy buen gusto, aunque estés en régimen de aislamiento en prisión preventiva. Tratad de imaginarlo: cinco días sin moveros prácticamente de una habitación, sin conexión a la red y sabiendo que no tenéis posibilidad cercana de salir de allí.
Creative Commons Attribution 3.0