Prefacio
Cuando somos padres o familiares de personas afectadas por síndrome de Down, solo nos quedan dos salidas; ''«Aceptar las cosas como son, y hacer de tripas corazón, o luchar por alguien tan importante para nosotros, y ver qué podíamos hacer para romper con el estigma y si era posible cambiar las cosas. Una de las proezas del ser humano es que es capaz de cambiar las cosas y saltar las barreras más altas. Hoy creemos que estamos en el camino acertado», explica la fundadora de Alanko''
Está claro que este camino no es fácil, pero debemos darnos la oportunidad de conocerlo cuando nos toca, y no querer abandonar a estas personas tan especiales y delegarle la responsabilidad a otros.
Todos tenemos capacidades diferentes para salir adelante y muchas veces nuestros propios temores nos incapacitan"
(Carlos de Saro, empresario con síndrome de Down.)
Y ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová. Efesios 6: 4
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