Ari y Enzo se conocen desde los once años, cuando Ari llega al pueblo de Santa Brígida, en Gran Canaria.
La madre de Ari tiene otra familia y acaba de tener a un bebé. Está muy cansada y no puede cuidarlo, de modo que lo deja con su padre en el pueblo. Allí pasará mucho tiempo solo, y también con Enzo, el hijo de Santana, dueño de un bar de pueblo y amigo del padre de Ari. Cada día, Enzo le trae las comidas, porque el padre de Ari no sabe cocinar, y como sabe que Ari dibuja le trae también una leyenda canaria.
Así pasan los días, entre leyendas y ese dolor del abandono que Ari tiene en el pecho. Pero ser amigo de Enzo no es fácil, y el chico le hará saber cada día que no lo son. Sobre todo cuando en el instituto se enteran de que a Ari le gustan los chicos (descubren sus dibujos de desnudos), y Enzo, que es gay aunque nadie lo sabe (solo Ari), tiene miedo de que el resto se entere. La homofobia y el bullying y, sobre todo, el miedo, está presente en la amistad de estos dos chicos. Aun así, la mantienen en secreto del mundo a lo largo de los años.
Una historia de amor que abarca veinte años, de idas y venidas, y que está conectada con otra novela que registré llamada 'Somos como esa isla que aparece y desaparece', ya que Enzo es el hermano del protagonista de esa novela y sus historias se entrelazan.
Novela ambientada en Gran Canaria, principalmente entre Santa Brígida y Agaete.
Este libro tiene lugar en Canarias y contiene expresiones y vocabulario de mi tierra
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