1er. Premio, concurso "Letras de Oro 2005", Editorial Honorarte
Cuento de Daniel Paredes
Era como para pegarse un tiro, carajo. Como para meter la cabeza en las vías. Seguro que había sido la Noelia, esa mosquita muerta que siempre andaba pateando el avispero. Ya estaba hasta acá de la Noelia, hija de tres mil putas, ¡qué tenía que meter el hocico donde no la llamaban! Al anónimo lo había mandado ella, eso era una fija, y ahora la Yola debía andar echando truenos, dele planchar para matarse
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