Nenúfar
La voz escondida
No sé que hago
diluyendo palabras
en las márgenes
de este tiempo
de frágiles ramas.
La primavera
invade con su ternura,
las garzas han vuelto
del invierno.
Millones de palabras
renacen y revolotean bajo el cielo.
Tengo el corazón agotado,
no sé si será por el estruendo
del mundo,
o por tanta niñez sepultada.
Mis manos ya no llaman
a las puertas.
He perdido la cuenta
de tantos sueños abandonados.
Tengo la voz escondida,
tal vez me quede dormida... Los ríos afluyen
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