Search
public copyright
inscriptions
231219 results found for tag:"de".
2307264901226
Chanclas Carlota
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901219
Chanclas Betty
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901202
Chanclas Aurora
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901196
Chanclas Amira
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901172
Chanclas Adriana
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901141
Chanclas Sandra
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307264901127
Chanclas Ana
07/26/2023
Ana Fuentes Carbonell
Chanclas unisex con suela gruesa de goma. Tienen una tira de caucho en forma de Y que separa el dedo gordo de los demás y están recubiertas con un forro 100% poliéster con un original diseño. Suaves y cómodas. Son perfectas para climas cálidos
All rights reserved
2307244887052
La llamé desalentado
07/24/2023
Yo, el que ordena papeles
https://valentina-lujan.es/papeles/lallamedesalen.pdf y lamentándome de que después de buscar entre tantísimas páginas y la mayoría, para colmo, sin numerar, había, sí, encontrado una página efectiva y absurdamente titulada página 24; pero una página 24 que, sí, estaba escrita con todo el amor — que algo me reconfortó, es verdad, porque encontrarse con que algo está hecho con amor parece que alienta un poco e induce a pensar que, oye, bueno (me dije), a lo mejor todavía queda un asomo de esperanza para la humanidad —, con todo el amor de un tal Felipe, pero un Felipe y un amor que ni me ayudaban ni disipaban mi confusión porque, además de no conducir a ninguna parte (ni Felipe ni el amor), aumentaban mi desconcierto hablando — escribiendo, quiero decir, claro — a una tal María Eulalia diciéndole que no, que no habría página 24 porque él, Felipe, desanimado y entristecido (que de eso me acuerdo muy bien), no la escribiría cuando llegara a su casa sino que continuaría no pude entender con qué asunto, relacionado, al parecer, con un tal Indalecio muy enfadad… − ¿Enfadado Indalecio? — ella, mi jefa, o bueno, empleadora, interrumpiéndome sobresaltada y con mucha viveza — ¿Indalecio enfadado? — Que lo repite. Lo repite como no pudiendo dar crédito a algo que se le antoja, no sé por qué tan insólito. − Enfadado, sí — le insisto y, es más, abundo —: Iracundo, dirá yo. − ¡Iracundo Indalecio! — Exclama, sorprendidísima. − Sí — yo, que no sé que tendré que hacer para que entienda algo tan sencillo como que… − Como que alguien pierda los estribos — ella, cortando el hilo de mis pensamientos justo cuando estoy precisamente discurriendo qué hacer para que entienda algo tan sencillo como que… —, los estribos, si — ella, que me vuelve a interrumpir y a este paso no voy a conseguir redactarlo en condiciones —; alguien, cualquiera, puede en cualquier momento e incluso por un motivo absurdo del todo perder los estribos, pero, Indalecio; porque, ¿por qué?, ¿con quién?, ¿por quién?... ¿Con Manolita? Y, con una risita seca y cortante y un cigarrillo (que he escuchado el chasquido del mechero), que eso es ridículo. − No tan ridículo — yo, que empiezo a tener las cosas claras —; cualquiera entiende que todas las parejas discuten y… − Las parejas si — ella, con un algo de tono cansino, como si fuera yo el que no supiese entender algo que a ella le parece muy sencillo —; las parejas discuten, y se enfadan, sí, pero las parejas normales y corrient… − O sea — me empiezo a sentir un poco irritado —, que me quiere usted decir que no son una pareja normal y corrient… − ¡Por supuesto que no! − ¿Qué no son una pareja normal y corriente o que no me lo quiere decir? − Que no son una pareja normal y corriente, claro. En cuanto a o de querer o no querer, decir o no decir… Pues no sabría, de verdad, cómo decirle… − No, si tampoco es que empiece a hacerme mucha falta; que yo solo me doy cuenta de que si las parejas normales y corrientes ya tienen sus más y sus menos y sus dimes y diretes, imagínese usted… − Yo me lo imagino perfectamente. Es usted el que no parece reparar en que… ¡Pero, hombre, por favor, dimes y diretes…! ¿Qué dimes ni qué diretes cuando es obvio que no hablan el mismo idioma? − Así que, encima de todos los problemas que ya tienen, resulta que ni siquiera hablan el mismo idioma. − No. Pero problemas no tienen; ningún problema. Es más, puedo asegurarle que son muy felices. − Pues, ¿ve?, eso sí que puedo creérmelo. Que las palabras siempre han sido una fuente de conflictos, de malentendidos, de, en fin… Así que, así, los dos calladitos… − Bueno, los dos no, entendámonos y las cosas en su punto, que Indalecio habla muchísimo. − ¡Ah! ¿Sí? — yo, sin saber cómo salir de mi asombro. − ¿No sabe cómo salir de su propio asombro? − ¡Pero si no he dicho nada! − Ha dicho que ah y que sí; no me diga que no. Y en tono asombrado, que lo he oído yo. − Sí, bueno, es verdad. Pero es que no cabe menos que asombrarse… − ¿Cómo que no cabe? ¿Cómo puede caber asombro alguno ante el hecho, y que no puede, se lo aseguro, caber otro hecho de mayor calado y contundencia como lo es, y lo es, el que él, con toda su verborrea a cuestas y ella encerrada en su mutismo, no puedan estar amenazados por desavenencia ni disparidad alguna teniendo, como tienen, aficiones e intereses tan distintos? Y que si se lo puedo yo decir. − No — yo —, que ahí me he perdido. − Y mucho tiempo, también, está perdiendo… Cuando tanto mejor haría ocupándose de intentar armar su puzzle — dice, y, en tono cortante — ¿Para qué me ha llamado? − Pues para decirle, ya se lo he dicho, que no iba a ser fácil… Etiqueta: Papeles Categoría: Telas
All rights reserved
2307164844081
proyectotaijiytuishou2024UWS
07/16/2023
Francisco José Soriano Tejeiro
All rights reserved
2307164844043
TEMA 7_ Entrenamiento de la defensa2
07/16/2023
Francisco José Soriano Tejeiro
All rights reserved
2307144836037
La luz de mi vida
07/14/2023
jesus israel salas jurado jesus israel salas jurado , JESUS ISRAEL ,
All rights reserved
2307144835764
Crónica de un viaje atipico
07/14/2023
Mariángeles Prat
Relato de un viaje
All rights reserved
2307094791936
Diaro_valoración_sanda
07/09/2023
Francisco José Soriano Tejeiro
All rights reserved
2307044764744
Poseído por Gahan: Sexto
07/04/2023
Mar Arribas Ortolà
Transformado en perro, Alden y Gahan esperan a que vengan a recogerles mientras exploran sus nuevas capacidades.
All rights reserved
2307014725171
LOS QUE SE QUEDAN
07/01/2023
CRISTINA REDONDO ALONSO
All rights reserved
2307014725140
PROPIEDADES DE UN SILLÓN
07/01/2023
CRISTINA REDONDO ALONSO
All rights reserved
2307014725133
¡ATIENDE O DISPARA!
07/01/2023
CRISTINA REDONDO ALONSO
All rights reserved
2307014725102
La visita (piloto de la serie MAICENA)
07/01/2023
CRISTINA REDONDO ALONSO
All rights reserved
2306294708706
Cartas imprescindibles de Band of the Wolf
06/29/2023
José Francisco Alfaya Toucedo
Si te estás preguntando qué cartas de Band of the Wolf son dignas de formar parte de tu colección, en este artículo encontrarás las respuestas que estás buscando.
Creative Commons Attribution Non-Commercial Share Alike 3.0
2306284704800
Cuarto de estar con chimenea francesa
06/28/2023
Villegas
http://valentina-lujan.es/C/cureschimfra.pdf cuarto de estar con chimenea francesa la tía Bárbara se quedaba invariablemente pensativa y, sin cortarse ni un pelo a pesar de que Valeria acabase de criticar el color de sus uñas que llevaba pintadas ese día de rosa perla y “¡qué esmalte tan chabacano!”, se rascaba despaciosa, dubitativa, cavilosamente una mejilla antes de, con cierta cautela, preguntar —: pero no lo contaste, ¿verdad? –Sí lo conté ―. Sacándose los guantes. – ¿De veras? –Lo conté, si; lo conté ¿Qué pasa? Ponía entonces la tía Bárbara el grito en el cielo y decía que bendito fuese Dios. – ¡Bendito sea Dios! — llevándose las manos a la cabeza — Gertrudis podía, ciertamente, estar más o menos mediatizada... era bastante influenciable y tal vez Herminia estuviese en lo cierto, por don Anselmo y sus teorías; pero, en atención a su memoria, permíteme puntualizar que lo que ella equiparaba con la de los conjuntos no era la vida sino la realidad. – ¿Y qué diferencia hay con lo que yo he dicho? Y que si o es que había algo más real que la vida. A lo que Pascual, necio donde los haya, terciaba, acompañando sus palabras con una risita tonta, que la muerte. –Mucha diferencia. Y que a qué vida se estaba refiriendo, de qué vida estábamos hablando. –Pero... ¿cómo, cómo, cómo que de qué vida? Y que, por supuesto, de la única que tenemos. –“De la única que tenemos”, ¿eh? Y que la única para quién. Y que pues para quién iba a ser, y que pues para cualquiera y que maldita fuese ¡Maldita sea, sólo se vive una vez! Y, Pascual, que con la muerte pasa exactamente lo mismo, y, mamá, que ya estaba — decía, quitándose las gafas como siempre cuando se enfadaba — hasta la coronilla, que ya estaba bien. –Está bien, pero... –Ay, pero pequeña, mi tesoro, si no te digo a ti — y se las volvía a poner como siempre cuando se calmaba —; no te enfurruñes. Y que había que ver cómo te pones por nada y Pascual pero que..., pero, ella, que si no cerraba el pico y dejaba de enredar, te vas a la cama ahora mismo... ¡lo decía por mí!... [][][] Dijo Albertina. Albertina que, un poquito rabisquina que fue siempre, aun se rebeló con un insolente, descarado: – ¿Y Pascual qué? – ¡Y sin postre! – que aun sabiendo que la amenazada era yo cualquiera hubiese podido imaginar que le estaba hablando a él, tan cariacontecido, abrazado a su Código Penal sempiterno. – ¿Pero y Pascual? – ¡Que os calléis los dos! Y que si o es que o no veíamos que estaban hablando los mayor... pero “me callaré” me dije. Dijo. [][][] Y que la tía Bárbara la miró entonces como si se terminara de despertar o saliese de un trance del que regresaba sin comprender cuándo o dónde o para qué me habré pintado yo estas uñas y le preguntó, a ella, Albertina, si estaba segura de lo que terminaba de decir; y Albertina sin despegar los labios asintió con la cabeza que sí. Y se las miró, las uñas, Bárbara, y con la misma expresión un poco ausente insistió en « ¿seguro?». Y cuando Albertina volvió a asentir con cabeceos alzó ella la mano derecha para, con cuidado, muy levemente, dar un par de toquecitos con la del pulgar sobre el labio inferior para comprobar que el esmalte había secado bien. Y debió de ser que no lo notó del todo seco porque exclamó un casi lastimero « ¡oh; no!» y se quedó con las manos abiertas, en el aire, como sin saber qué hacer con ellas aunque, como no era Bárbara al parecer persona que se amilanara ni achicase ante la adversidad, se rehízo con bastante presteza y se puso de pie. Y recorrió con paso lento la distancia que la separaba de la niña para, acuclillada ante ella, prácticamente de rodillas y forzando con suavidad a que por efecto de la ligera presión ejercida por el reverso de su mano bajo la barbilla alzase a regañadientes la cabeza, en tono ahora decidido pero afable inquirir «¿y tenía que ser “ahora”?». Y Albertina volvió a cabecear. – ¿Justo “ahora”? Más cabeceos. – ¿Y “aquí”? Nuevos cabeceos. – ¿Justo “aquí”? Y hubiera vuelto Albertina a los cab… pero « ¡ya basta!»; pronunciado con autoridad por Basilia, que se acercó y la agarró por la muñeca y de un tirón la obligó a ponerse de pie. Ella dijo entonces «no: si ya veo». Y se miró otra vez las uñas; y otra vez dio un par de toquecitos leves con la del pulgar sobre el labio inferior; y como viese por lo visto que ahora sí estaban bien secas dijo que le parecía muy bien porque otros defectos tendría esta mocosa pero mentirosa no era aunque sí, y a la vista estaba, terriblemente terca y, además, era algo que hacía mucho tiempo que se venía viendo venir de modo y manera que no tenía por qué ser yo, ella, precisamente, que había de suponerse tenía que estar al cabo de la calle y bien... Etiqueta: Papeles Categoría: Telas
All rights reserved
First | Previous | Page 179 of 11561 | Next | Last
write to us if you want to leave us a message
© 2026 Safe Creative