Voy a emplatar mi carne
para deleite de tu boca, sin demora.
No esperaré a el desatino ni al mañana,
te hechizare antes, en este momento, agora
Iré sin que tu anhelo dudoso me llame,
allí, donde tu deseo espera y mora.
De tu natura la mía se embalsame
con mi perfume que sin ti se evapora.
Para libar tu miel que mi entraña exora,
y el hechizo de tu noche
en mi noche se recame,
para saciar tu erotismo
para arder en tu lumbre,
en tu lluvia y plancton me navegues.
Que tu mirada traspase mi abismo,
sobre el panal de mi ubre,
mi miel coseches y siegues.
Carmen Silza
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