Tu detalle siempre me llena,
eres afín al ruiseñor que chia.
¡Un sueño sin sequía...
es tu arrope en mi vena...!
¡Mi locura es... tu mirada serena!...
con ella, mi oscuridad no se enfría.
Tu salino y confite, quiero en mi ría,
para mi musa, de tu elixir llena.
Mi torso por ti ensalzado...
¡que con tu gallardía sostienes,
mi exuberante brocado!.
¡Adonis!... tú me previenes,
en el celeste, de lo nublado.
¡Y descarado!... en ti me retienes.
Carmen Silza
All rights reserved