Pues como punto de partida de nuestro viaje, llegamos por fin a la ciudad capital camboyana, Phnom Penh.
Después de tantas horas de vuelo nos quedaba el "último suplicio" antes de llegar a una cama cualquiera: Sacar la visa.
Estos son los formularios que nos dieron en el avion, hay que rellenarlos en mayúsculas.
El blanco, de dos partes, es para la entrada y salida del país, ahí te preguntan que tipo de viaje haces (turismo, negocios...), de dónde vienes y dónde te vas a alojar (que en mi caso lo dejé en blanco ya que no sabíamos donde íbamos a ir, reservamos normalmente algo el día antes de ir a donde fuésemos a ir. Poned algo, el primer hotel donde vais mismamente, si no te harán ponerlo igualmente).
En el azul te preguntan si llevas más de 10.000$ (o equivalente), y si tienes algo que declarar , nosotros "lo más extraño" que llevábamos eran los medicamentos, así que no declaramos nada. No hubo problemas.
Al bajar del avión os espera una habitación con dos "ventanillas" (enormes, que están en la misma pared) en las que se junta el cúmulo de gente que quiere hacerse con la visa. En uno (el de la izquierda, al menos cuando nosotros fuimos) dejas tu pasaporte y documentos rellenados, y en el de la derecha lo recoges y pagas la visa (35$ en Febrero de 2018).
A nosotros nos llevó más o menos tres cuartos de hora desde que bajamos del avión hasta que recogimos el equipaje, que se recoge después de sacar la visa.
Y con esto y un paseo en Tuk-Tuk (el aeropuerto está bastante alejado del centro) acabó un largo viaje hasta llegar al primer hospedaje.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0